lunes, 6 de julio de 2015

Tarea de lectura: Fuente Ovejuna

                                                                                        Sevilla, 6 de julio de 1475

Estimado señor director:
El motivo de esta carta es poner en su conocimiento los hechos ocurridos recientemente en Fuente Ovejuna. Los vecinos del pueblo han estado sometidos durante mucho tiempo a la tiranía del Comendador Fernán Gómez de Guzmán, quien ha abusado de su autoridad no sólo con sus vasallos sino también con los jóvenes, los ancianos, las autoridades del pueblo y, sobre todo, con las mujeres, de las que decía que eran suyas y las deshonraba a su antojo y con la oposición de ellas, e incluso se apropiaba de los bienes de los vecinos.
Todo el pueblo ha padecido esa tiranía, por eso ellos mismos decidieron darle una solución a la situación que estaban viviendo, pues se encontraban desesperados. Es por ello que se reunieron los vecinos y propusieron varias soluciones, entre ellas solicitar ayuda al rey, pero al final decidieron rebelarse contra el Comendador y matarlo, porque estaban deseosos de venganza.
Así, los vecinos de Fuente Ovejuna fueron en busca del Comendadory le dieron muerte, pero decidieron que, cuando los fueran a juzgar, no acusarían a ningún vecino en concreto sino a Fuente Ovejuna, para que no pudieran condenar a nadie, como así ocurrió.
Permítame decirle, señor director, que lo considero una barbarie pues, aunque los actos del Comendador hayan sido injustos y desmesurados, no hay nada que pueda justificar una ejecución con la muerte.
Los vecinos deberían haberse reunido más tranquilamente, cuando estuvieran más calmados, pues en el momento en el que tomaron la decisión de matar al Comendador estaban muy alterados por todos los acontecimientos que habían ocurrido y en ese estado no se puede buscar una buena solución.
En mi opinión, la solución no tendría que haber sido tan drástica, porque nadie merece la muerte, y mucho menos con esa saña y violencia tan enormes. El Comendador tendría que haber recibido un castigo por sus actos, un gran castigo adecuado a la magnitud de sus fechorías pero, repito, nunca la muerte; ningua persona puede decidir si alguien vive o muere.
Creo que una posible solución podría haber sido cesarlo en el cargo de Comendador porque así ya no tendría ningún poder sobre los vecinos de Fuente Ovejuna, y no podría abusar de su autoridad, que ya no tendría, y sería un vecino más del pueblo y, por lo tanto, habría que tratarlo de la misma forma que a los demás.
Otra solución hubiera podido ser desterrarlo de Fuente Ovejuna y que no pudiera volver nunca más, y así los vecinos podrían vivir tranquilos sabiendo que nunca más volverían a soportar la tiranía del Comendador.
Pero yo opino que la mejor solución habría sido encarcelarlo para que así se diera cuenta de lo que es privar a una persona de algo que le pertenece, como él hizo con los bienes de los vecinos, con el honor de las mujeres, etc. En su caso estaría privado de libertad, y tendría que ser durante muchos años para que él llegara a reflexionar y entender todo el mal que les había hecho a los vecinos de Fuente Ovejuna y pudiera arrepentirse de ello.
Sin otro particular, me despido de usted.

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